Drones que aprendieron a nadar

By November 6, 2018BREAKING THE LINE, TECNOLOGÍA

Aunque son menos conocidos que sus parientes aéreos, los drones acuáticos están demostrando su potencial para mejorar los recursos hídricos.

¿Recuerdas el pequeño aparato que al principio de pelicula Titanic se sumergía en el océano para explorar los restos del trasatlántico? Se trataba de un dron acuático. En los más de 20 años que han pasado desde que saltaran a la
gran pantalla, estos dispositivos han empezado a revolucionar el sector hídrico. Además de las ventajas que aportan en la exploración oceánica, como hacían en la película, una combinación de avances técnicos y buenas aplicaciones está consiguiendo que los drones acuáticos cumplan una nueva misión: mejorar la gestión del agua.

SUS PRIMERAS BRAZADAS

Más allá de escudriñar los restos de barcos hundidos, los drones acuáticos son capaces de cosas como analizar el comportamiento de plantas de tratamiento de aguas. Eso es justo lo que hace el UPA Boat, diseñado por investigadores de la Universidad Paraguayo Alemana, y cuyos datos servirán para mejorar la depuración de aguas residuales y disminuir su impacto ambiental.

«Los drones también se están empleando para controlar las desembocaduras de agua en las depuradoras de procesos de naves industriales».

Aéreos o no, su éxito se debe a su capacidad de llegar a zonas de difícil acceso. Así, evitan que un ser humano tenga que hacer labores de riesgo y permiten analizar zonas de manera más barata y con resultados más exactos.